Cheetos en formato pretzel: en lugar del maíz inflado de siempre, la base es un pretzel horneado y el queso va encima. Cambia por completo la textura sin perder el sabor que identifica a la marca.
¿A qué saben?
El cheddar es el mismo perfil salado e intenso que se reconoce a la primera, pero el pretzel aporta un fondo tostado y un punto de sal que el Cheetos clásico no tiene. Ni pican ni traen chile: aquí es queso puro.
Cómo se comen
Aguantan mejor que el Cheetos normal como acompañamiento, porque el pretzel no se deshace. Van bien con cerveza o con un dip cremoso. La bolsa de 283,5 g es de las de poner en la mesa.
Detalles
Contenido: 283,5 g
Sabor: queso cheddar
Origen: Estados Unidos
Base de pretzel horneado, sin picante
Buena entrada para quien quiere Cheetos pero le cansa el maíz inflado.