Cry Baby: los chicles de bola extremadamente ácidos que hacen llorar, literalmente. Es un clásico de dulcería americana desde hace décadas.
¿A qué saben?
El recubrimiento ácido es lo primero y lo más agresivo: dura unos segundos que se sienten largos. Cuando pasa, queda un chicle de sabor frutal dulce y normal, que se puede masticar un buen rato.
Cómo se comen
Uno a la vez, y aguantando la cara. Es el dulce de reto por excelencia entre niños, y por eso funciona tan bien en fiestas.
Detalles
Contenido: 94 g
Chicles de bola con recubrimiento ácido
Sabores frutales surtidos
Origen: Estados Unidos
Clásico de dulcería gringa. De los que se compran por la reacción que provocan.