La caja chica de Peeps de algodón de azúcar, del tamaño justo para probarlos sin comprometerse. Mismo malvavisco moldeado y rebozado en azúcar de color, en presentación de una sola sentada.
¿A qué saben?
Dulce directo, sin acidez ni contrastes: azúcar de feria con fondo de vainilla. A quien nunca ha comido un Peep suele sorprenderle la textura, bastante más apretada y masticable que la de un bombón normal.
Cómo se comen
De la caja, con café o té para equilibrar el dulzor. Dejados al aire un día se endurecen por fuera, y hay quien los prefiere exactamente así.
Detalles
Contenido: 42 g
Sabor: algodón de azúcar
Presentación individual
Origen: Estados Unidos
La opción barata para conocerlos antes de ir por la caja grande.