El refresco japonés de la canica, en sabor fresa. Se abre empujando la canica hacia adentro con el aplicador que trae la tapa, y ese ritual es la mitad del producto.
¿A qué sabe?
A fresa dulce y limpia, con gas muy fino y menos azúcar que un refresco americano. El sabor es más delicado de lo que uno espera, del estilo japonés: presente pero sin saturar.
Cómo se toma
Empujas la canica, esperas a que baje la espuma y bebes. La canica se queda atrapada en el cuello de la botella y suena al mover, que es parte del encanto. Muy frío es como debe estar.
Detalles
Contenido: 200 ml
Sabor: fresa
Botella de canica, se abre con aplicador
Origen: Japón
De los productos japoneses que más entretienen. Para fiestas infantiles funciona como pocos.